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13 de enero de 2009

AILIMPO ve incomprensible que la distribución siga aumentando su beneficio en la venta del limón mientras el productor sufre pérdidas


El dato oficial de subida de precio del 13.74% en 2008 contrasta con las pérdidas que está asumiendo el productor.

De acuerdo con los datos del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, el precio que el consumidor pagó por los limones en el mes de diciembre de 2008 bajó un 8.58% respecto al precio que pagó en el mes de diciembre de 2007. El dato para todo el año 2008 indica una subida del precio de los limones del 13,74% respecto a 2007. Pero este dato tiene “trampa” y debe por tanto analizarse correctamente, ya que se refiere al año natural 2008 que engloba parte de dos campañas de comercialización distintas (2007/2008 y 2008/2009) que han sido radicalmente diferentes.

Mientras que en la campaña 2007/2008 hubo una cosecha excepcionalmente muy baja debido a las condiciones climatológicas, en la campaña 2008/2009 que empezó el 1 de septiembre nos encontramos con una producción con excedentes que ha provocado una caída de precios importante para el productor. El panorama de esta campaña actual es muy similar a la de hace dos y tres años en las que el productor tuvo pérdidas netas.

Evidentemente, los datos de precios a los que la distribución vende el limón al consumidor contrastan con la situación de los precios para el productor en campo, ya que de acuerdo con los datos de AILIMPO y de las Consejerías de Agricultura de Murcia, Valencia y Andalucía, el precio para el productor ha caído prácticamente un 100% ya que desde mediados de noviembre de 2008 no ha habido cotización oficial para el agricultor.

Según AILIMPO, estos datos ponen de manifiesto de manera situaciones incomprensibles en las que el productor cultiva asumiendo pérdidas, mientras que la distribución mantiene e incluso aumenta sus beneficios ya que se aprovisiona a precios más baratos.

Ailimpo considera urgente que desde las Administraciones públicas se establezcan los mecanismos necesarios para corregir estos desequilibrios, de forma que se respeten los costes de producción y un beneficio mínimo para el agricultor y den transparencia a los mecanismos de fijación de precios. Por otra parte, Ailimpo considera fundamental que el MARM adopte medidas para que todas las transacciones de compraventa de limones en campo se formalicen a través del contrato tipo homologado por propio MARM.