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2 de diciembre de 2003

Posición de la Asociación Tucumana del Citrus sobre prohibición importación cítricos España


 

Cuando el miércoles 12 de noviembre pasado el Ministerio de Agricultura español dictaba una medida cautelar prohibiendo el ingreso de cítricos de Argentina a España, se estaba cometiendo una de las medidas más arbitrarias y unilaterales que alguna vez en la historia un país miembro de la Unión Europea lo hiciera contra las exportaciones de frutos cítricos frescos provenientes de Argentina. La misma fue justificada por las autoridades españolas aduciendo que se debía suspender el ingreso de estos frutos debido a que eran portadores de potenciales plagas que atentaban contra las producciones citrícolas mediterráneas. En realidad lo que se estaba buscando era ponerle un freno a la gran cantidad de cítricos de calidad que en los próximos años llegarían a Europa provenientes de Sudamérica y que afectarían más que nada la economía de algunos citricultores españoles. Ante estos notorios acontecimientos, que afectan de manera significativa el futuro de la actividad citrícola, nos vemos en la obligación de informar a la opinión pública en general y a las autoridades argentinas y españolas en particular, sobre la verdadera historia de la actividad citrícola agroexportadora Argentina.


1.- Argentina (Tucumán) se convirtió en los últimos años en el principal productor de limones del mundo y en el principal exportador de frutos frescos en contra estación hacia los principales mercados del mundo, desplazando en esta conquista a países de gran peso en el contexto internacional en la producción de cítricos frescos. De la misma manera y aunque con menor peso relativo, la producción de naranjas, mandarinas y pomelos también fueron ganando mercado por la calidad del producto ofrecido.


2.- Las principales empresas exportadoras de Argentina se encuentran trabajando con sistemas de gestión de calidad reconocidos internacionalmente y exigidos por gran parte de los principales operadores fruteros del mundo cuales son: las normativas ISO, HACCP, Buenas Prácticas Agrícolas, Buenas Prácticas de Manufactura, Eurep-Gap, entre otras. Este trabajo profesional logró posicionar en un lugar privilegiado del mundo a los exportadores locales por la calidad y la seguridad alimentaria de las producciones exportadas (más de 400.000 toneladas de cítricos frescos en la última campaña).


3.- El Senasa logró acordar el año pasado, en forma conjunta con las autoridades fitosanitarias de Bruselas, un nuevo protocolo fitosanitario que entró inmediatamente en vigencia y que lleva dos años de implementado, con estrictos controles de calidad y sanidad en origen. El mismo se pudo concretar gracias a la seria y profesional gestión de más de un centenar de inspectores del Servicio de Calidad de Argentina, que llevaron adelante sus controles en campo, empaque y puerto.


4.- La actividad citrícola argentina tiene implementado desde el campo y hasta los empaques de procesamiento, un sistema de trazabilidad, que es monitoreado por el Senasa, lo que le permite tener un elevado grado de confiabilidad para reconocer el origen y la historia de cada partida de fruta que se embalará para los diferentes mercados de destino.


5. La actividad citrícola argentina tiene peso propio: es la responsable de la generación de más de 100.000 puestos de trabajo, intervienen más de 5.300 productores, existen instalados más de 60 empaques donde se embala fruta para exportación y 15 fábricas donde se industrializan frutos a lo largo del año.


6.- Somos conscientes que siempre existe la posibilidad de exportar plagas de un país a otro, pero cuando los sistemas de controles están perfectamente articulados, y por sobre todo seriamente dirigidos, dicha posibilidad se reduce considerablemente hasta convertirse en muy seguros y plenamente confiables.


7.- El protocolo firmado con Europa, a pesar de haber sido duramente cuestionado por los productores citrícolas del NOA por sus severas exigencias en los controles de calidad y sanidad en origen (campo, empaques y puertos), se puso en vigencia y a pesar de la rigurosidad planteada, Argentina aceptó las reglas del juego. El protocolo en cuestión fue cumplido por todo el sector citrícola de la región de manera responsable y profesional.


Con todo lo expuesto queremos informar al mundo entero que, para que la actividad de un país sea considerada seria, solamente hay que demostrarlo, y nuestra actividad así lo hizo a lo largo de su joven historia. Nunca tuvo algún problema fitosanitario que merezca alguna reprimenda por parte del mundo entero ya que siempre se respetaron los protocolos firmados. El sector citrícola de la región está liderado por productores, empacadores, empresarios y funcionarios muy serios, que se preocuparon a lo largo de la historia por trabajar con gran profesionalismo, por lo tanto es injusto el trato que políticamente se le dio a la actividad citrícola de Argentina. Ya estamos negociando con España para pedirles una aclaración sobre los acontecimientos por ellos denunciados, que estamos convencidos se aclararán en breve y todo llegará a «buen puerto». El profesionalismo de nuestra actividad así lo demostrará, como siempre